miércoles, 3 de junio de 2009
Ayuntamiento Democrático en S/C de La Palma
Fue fundada el 3 de mayo de 1493 por el Adelantado Alonso Fernández de Lugo, en la desembocadura del riachuelo donde estaba la cueva del antiguo jefe del reino de Tedote (la actual Cueva de Carías, al norte de la ciudad) y quedó a cargo, al igual que el resto de la isla, de Juan Fernández de Lugo Señorino, sobrino del conquistador. La elección de este lugar para establecer la capital fue debido a las características portuarias del enclave, protegido de los vientos e idóneo para que recalasen los barcos. Existe constancia de la existencia de la iglesia principal, El Salvador, desde 1512.La ciudad creció rápidamente gracias a su puerto que era el último en la ruta de América, y por el que se exportaba la caña de azúcar producida en la isla.La ciudad fue destruida en 1553 por el pirata François Le Clerc, más conocido por Pata de Palo, por lo que tuvo que ser reconstruida y fortificada. De las antiguas fortificaciones quedan únicamente el Castillo de Santa Catalina y el Castillo de Santa Cruz del Barrio, recientemente rehabilitado al norte de la desembocadura del Barranco de Las Nieves, donde también se conservan restos de la muralla y portada.Santa Cruz de La Palma tiene privilegio de contar con el primer ayuntamiento de España elegido democraticamente, que estaba localizado en lo que hoy se conoce como Cueva de Carías, así nos lo confirma una placa en la entrada del actual ayuntamiento. En 1773 se celebraron las primeras elecciones por sufragio popular de toda España, tras un pleito contra los regidores perpetuos de la ciudad mantenido por el comerciante de origen irlandés Dionisio O'Daly y Anselmo Pérez de Brito, quienes obtuvieron una resolución favorable de la Corona de Castilla.La crisis económica que la economía agraria insular ha sufrido a lo largo de su historia, así como las limitaciones de espacio para expandirse, han provocado que la población esté estancada. En 1900 contaba con unos 11.000 habitantes, solo 7.000 menos que ahora. Los municipios de los alrededores (Breña Alta y Breña Baja), que sí disponen de espacio libre, han crecido espectacularmente en los últimos años como ciudades dormitorio.Al producirse el levantamiento militar de 1936, que daría lugar a la Guerra Civil española, la isla de La Palma se resistirá al golpe y mantendrá la legalidad republicana hasta el 25 de Julio, cuando llega a la ciudad de Santa Cruz de La Palma el cañonero Canalejas. Este episodio será conocido con el nombre de Semana Roja.Tras la transición democrática de 1975, y las primeras elecciones municipales libres de 1979 el municipio es de los primeros en tener un alcalde del PCE.La ciudad sufrió una grave inundación en enero de 1998 por una marea viva combinada con un temporal oceánico, que causó numerosos daños materiales, aunque no hubo muertos ni dañó a ningún edificio.
11 de Marzo de 2004
Los atentados del 11 de marzo de 2004, también conocidos como 11-M, fueron una serie de ataques terroristas en cuatro trenes de la red de Cercanías de Madrid. La sentencia de la Audiencia Nacional atribuyó su autoría a miembros de células o grupos terroristas de tipo yihadista.Se trata del mayor atentado cometido en España hasta la fecha, con 10 explosiones casi simultáneas en cuatro trenes a la hora punta de la mañana (entre las 07.36 y las 07.40). Más tarde, tras un intento de desactivación, la policía detonaría, de forma controlada, dos artefactos que no habían estallado, desactivando un tercero que permitiría, gracias a su contenido, iniciar las primeras pesquisas que conducirían a la identificación de los autores. Fallecieron 191 personas, y 1.858 resultaron heridas.Pocas semanas después, la policía localizó y rodeó a varios miembros del comando terrorista en Leganés. Al verse acorralados, sus miembros se suicidaron, haciendo estallar el piso en el que se habían atrincherado —siendo esto el primer atentado suicida de Europa—, precisamente cuando se percataron de que los GEO iniciaban el asalto. En esta acción murió un agente del grupo policial, además de todos los miembros de la célula islamista allí presentes.No fue el primer atentado de corte islamista perpetrado en España. Con anterioridad se produjo el Atentado islamista del restaurante "El Descanso" , en 1985 que dejó 18 muertos.En la mañana del jueves 11 de marzo de 2004 se produjeron 10 explosiones provocadas por diez mochilas cargadas con alto explosivo. Los análisis científicos de los restos tras las explosiones dieron como resultado que se trataba de un explosivo del tipo de la dinamita. Las investigaciones posteriores, basadas tanto en la mochila que no estalló como en los restos hallados en el vehículo utilizado por los autores, determinaron que el explosivo utilizado por los islamistas fue Goma-2 ECO, del que se usa habitualmente en las canteras.Como ya se ha indicado, las explosiones tuvieron lugar en hora punta, entre las 07.37 y las 07.39. En la Estación de Atocha (tren n° 21431) (3 bombas), según la cinta de vídeo del sistema de seguridad de dicha estación, a las 7:37:47 ya se había producido la primera explosión; a las 7:38:36 se produce la segunda, en el coche 5; y a las 7:38:40 se produce la tercera, en el coche 4; en total se produjeron tres explosiones de dichas características.Los artefactos estaban situados en los coches 1, 4, 5 y 6 (sobre el artefacto localizado en el primer coche del convoy, cabecera de tren, y que no estalló inicialmente, se realizaron maniobras para su desactivación por los equipos T.E.D.A.X. del Cuerpo Nacional de Policía, explosionando a las 9:59:18 (según la cinta de vídeo del sistema de seguridad); con posterioridad, a las 10:57:27 se procede, por los equipos T.E.D.A.X del C.N.P, a realizar maniobras de desactivación sobre lo que consideraron un artefacto explosivo (que no resultó tal), en el segundo coche de la composición.En la estación de El Pozo del Tío Raimundo hicieron explosión 2 bombas; en la estación de Santa Eugenia, una; y en un cuarto tren, junto a la calle Téllez, en las vías que se encaminan a la estación de Atocha desde el sur, otras cuatro bombas. Las fuerzas de seguridad encontraron, en el interior de los mismos trenes, otros dos artefactos que habían fallado. Ambos fueron detonados por motivos de seguridad.También se encontró una tercera bomba en la estación de El Pozo del Tío Raimundo, que, tras realizar, inadvertida, un periplo entre el IFEMA y varias comisarías de policía, pudo ser examinada. Contenía 500 gramos de explosivo plástico Goma-2 ECO, metralla, un detonador y un teléfono móvil que hacía de temporizador, manipulado para que la alarma activase el detonador. Los indicios hallados en esa mochila permitieron establecer las primeras hipótesis firmes, y desencadenaron la persecución policial sobre los supuestos autores.Diversos líderes mundiales expresaron su condena por los atentados de Madrid y se solidarizaron con las víctimas. También lo hicieron organismos internacionales como Amnistía Internacional.
El Parlamento Europeo declaró el día 11 de marzo "día de las víctimas del terrorismo".Estados Unidos ofreció su apoyo en la lucha antiterrorista para localizar a los responsables. Israel ofrece a expertos para el reconocimiento de los cadáveres y el análisis de ADN.En Francia, todas las banderas nacionales ondean a media asta durante los tres días de luto en España. La bandera de la Unión Europea también ondeó ese día a media asta.La mayor parte de las bolsas europeas cayeron el 11 de marzo entre un 2 y un 3% como consecuencia de los ataques de Madrid. El índice Dow Jones cayó un 1,6%. Las acciones de empresas relacionadas con la aviación y el turismo fueron las más afectadas.Personalidades como Romano Prodi, Silvio Berlusconi, Jean-Pierre Raffarin y Joschka Fischer viajaron el 12 de marzo hacia Madrid para participar a las multitudinarias protestas silenciosas de las 7 de la tarde.En una entrevista televisada, el 13 de marzo, Fidel Castro acusó al gobierno español de engañar a sus ciudadanos sobre los ataques para conseguir créditos electorales; y afirmó que José María Aznar había sabido que un grupo islámico estaba detrás de los atentados, pero que había preferido acusar a ETA.
En Rumanía, todas las banderas nacionales ondearon a media asta y el gobierno declaró el 14 de marzo día de luto nacional solidarizando con las víctimas españolas y rumanas (9 muertos, 8 desaparecidos y 24 de los 76 heridos todavía hospitalizados).
El día 12 de marzo, la Guardia Real británica hizo sonar los acordes del Himno de España como homenaje y solidaridad con el pueblo español. Un año después, con motivo de los atentados de Londres el 7 de julio, la Guardia Real española tocó el God Save the Queen, devolviendo así el gesto británico y homenajeando a su pueblo.
El Parlamento Europeo declaró el día 11 de marzo "día de las víctimas del terrorismo".Estados Unidos ofreció su apoyo en la lucha antiterrorista para localizar a los responsables. Israel ofrece a expertos para el reconocimiento de los cadáveres y el análisis de ADN.En Francia, todas las banderas nacionales ondean a media asta durante los tres días de luto en España. La bandera de la Unión Europea también ondeó ese día a media asta.La mayor parte de las bolsas europeas cayeron el 11 de marzo entre un 2 y un 3% como consecuencia de los ataques de Madrid. El índice Dow Jones cayó un 1,6%. Las acciones de empresas relacionadas con la aviación y el turismo fueron las más afectadas.Personalidades como Romano Prodi, Silvio Berlusconi, Jean-Pierre Raffarin y Joschka Fischer viajaron el 12 de marzo hacia Madrid para participar a las multitudinarias protestas silenciosas de las 7 de la tarde.En una entrevista televisada, el 13 de marzo, Fidel Castro acusó al gobierno español de engañar a sus ciudadanos sobre los ataques para conseguir créditos electorales; y afirmó que José María Aznar había sabido que un grupo islámico estaba detrás de los atentados, pero que había preferido acusar a ETA.
En Rumanía, todas las banderas nacionales ondearon a media asta y el gobierno declaró el 14 de marzo día de luto nacional solidarizando con las víctimas españolas y rumanas (9 muertos, 8 desaparecidos y 24 de los 76 heridos todavía hospitalizados).
El día 12 de marzo, la Guardia Real británica hizo sonar los acordes del Himno de España como homenaje y solidaridad con el pueblo español. Un año después, con motivo de los atentados de Londres el 7 de julio, la Guardia Real española tocó el God Save the Queen, devolviendo así el gesto británico y homenajeando a su pueblo.
José Antonio Ortega Lara
José Antonio Ortega Lara (Montuenga, pedanía de Madrigalejo del Monte, Burgos, 1958) es un antiguo funcionario de prisiones español que se hizo conocido por el secuestro al que le sometió la organización terrorista ETA durante casi un año y medio entre 1996 y 1997.Es maestro y licenciado en Derecho. Actualmente vive en Burgos. Fue militante del Partido Popular entre 1987 y 2008.El 17 de enero de 1996 José Antonio Ortega Lara fue secuestrado en el garaje de su casa en Burgos cuando volvía de su trabajo en el Centro Penitenciario de Logroño. Días más tarde ETA se hizo responsable del secuestro, el segundo que mantenía en esos momentos (José María Aldaya estaba secuestrado desde el 8 de mayo de 1995 ), exigiendo el traslado de los presos de la organización a cárceles vascas. El 1 de julio de 1997 la Guardia Civil lo localizó en un zulo de Mondragón después de pasar 532 días encerrado en el mismo. Tenía decidido quitarse la vida el 5 de julio, aunque pudo ser liberado cinco días antes.Las condiciones de su secuestro fueron penosas: el zulo en el que se hallaba, muy húmedo (pues se encontraba a pocos metros del río Deva), sin ventanas y situado bajo el suelo de una nave industrial, tenía unas dimensiones de 3 metros de largo por 2,5 de ancho. Ortega Lara sólo podía dar tres pasos en él. Disponía de la luz de una pequeña bombilla y sólo fue alimentado con frutas y verduras. No podía salir del habitáculo y sus necesidades las hacía en un orinal, en el que recibía también el agua para asearse. En el momento de su rescate, Ortega Lara había perdido 23 kilos, masa muscular y densidad ósea. Sufría de trastornos del sueño, estrés postraumático, ansiedad y depresión.La reacción de la banda terrorista fue secuestrar una semana más tarde, el 10 de julio, al concejal de Ermua (Vizcaya), Miguel Ángel Blanco, lanzando un ultimátum al Gobierno para que trasladase a 502 presos etarras en cárceles vascas, matándole de un tiro en la nuca si el gobierno no accedía a sus exigencias en 48 horas, amenaza que más tarde cumplieron.El 10 de junio de 2005 comenzó el juicio a los dirigentes etarras Julián Achurra Egurola (Pototo) y José Luis Aguirre Lete (Isuntza) por ser los organizadores del secuestro. Según la sentencia, "Pototo" ordenó a los ya condenados José Luis Erostegui, Javier Ugarte, Jesús María Uribecheverría y José Miguel Gaztelu Ochandorena que seleccionaran y recabaran información sobre una víctima para secuestrarla. También se les ordenó el acondicionamiento y mantenimiento de un cuchitril donde debían retenerla, por lo que construyeron un habitáculo de 3,5 metros cuadrados en la cooperativa Jalgi, en Mondragón. En 1998, los periodistas Belén de Delgado Soto y Antonio José Mencía Gullón publicaron Diario de un secuestro: Ortega Lara, 532 días en un zulo, narrando el secuestro del funcionario de prisiones.Aconsejado por los médicos y por su familia, José Antonio Ortega Lara se jubiló anticipadamente en 1997, una de las opciones que le ofreció el Ministerio del Interior, como víctima del terrorismo.En las elecciones municipales de 2003, Ortega Lara aceptó presentarse en la candidatura del Partido Popular (partido en el que militaba desde 1987) a la alcaldía de Burgos, encabezada por Juan Carlos Aparicio, en solidaridad con los concejales del País Vasco amenazados por ETA. Su presencia fue testimonial (iba en el penúltimo puesto) por lo que no salió elegido.En 2007, en la primera entrevista concedida tras su secuestro, en el programa informativo dirigido por Fernando Sánchez-Dragó en Telemadrid, se mostró frontalmente en contra del proceso de negociación emprendido por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero con ETA.También asistió a manifestaciones convocadas por la Asociación de Víctimas del Terrorismo en contra del gobierno debido a dichas conversaciones.Militante del Partido Popular desde 1987, llegó a formar parte de la candidatura al Ayuntamiento de Burgos en las elecciones municipales de 2003. Durante la crisis del Partido Popular tras las elecciones generales de 2008, el 22 de mayo, anunció su baja del partido por diferencias ideológicas.
Matanzas de Paracuellos
Las llamadas matanzas de Paracuellos fueron una serie de episodios organizados de asesinato masivo de varios miles de prisioneros considerados opuestos al bando republicano. Tuvieron lugar durante la Batalla de Madrid en el transcurso de la Guerra Civil Española, en los parajes del arroyo de San José, en Paracuellos de Jarama, y Soto de Aldovea, en el término de Torrejón de Ardoz, cercano a la capital española.Las matanzas se realizaron aprovechando los traslados de presos de diversas cárceles madrileñas, conocidos popularmente como sacas, llevados a cabo entre el 7 de noviembre y el 4 de diciembre de 1936, mientras se enfrentaban las tropas gubernamentales y franquistas por el control de la ciudad. Del total de 33 sacas de presos que tuvieron lugar en las fechas citadas, 23 de ellas terminaron en asesinatos: las de los días 7, 8, 9, 18, 24, 25, 26, 27, 28, 29 y 30 de noviembre y las del 1 y el 3 de diciembre. Entre el 10 y el 17 de noviembre no hubo extracción alguna, y desde el 4 de diciembre cesaron.Los convoyes mencionados fueron desviados hacia los lugares del arroyo San José, en la vega del río Jarama, y a un caz o canal de irrigación fuera de uso, en la vega del río del Henares donde miles de prisioneros fueron asesinados. Entre ellos se encontraban militares que habían participado en la sublevación o que no se habían incorporado a la defensa de la República, falangistas, religiosos, militantes de la derecha, burgueses y otras personas que en su inmensa mayoría habían sido detenidas por ser simplemente consideradas como partidarias de la sublevación, y custodiadas sin amparo legal ni acusación formal.Tras ser extraídos de las prisiones con listas elaboradas y notificaciones de traslado o libertad con membrete de la Dirección General de Seguridad y, en ocasiones, firmadas por Segundo Serrano Poncela, el delegado de Orden Público de la Consejería de Orden Público de la Junta de Defensa de Madrid, encabezada por Santiago Carrillo, y posteriormente fusilados de manera sumaria por milicias pertenecientes a las organizaciones obreras. Antes del 7 de noviembre ya habían tenido lugar algunas sacas, especialmente durante el mes de octubre, fruto del cambio de manos del control de las prisiones, que pasó de las de los funcionarios de prisiones a las de las milicias a raíz del asalto a la Cárcel Modelo, que tuvo lugar el 22 de agosto de 1936, si bien el número de asesinados fue mucho menor y carecieron del carácter sistemático y organizado que tuvieron las de noviembre y diciembre.La matanzas de Paracuellos son consideradas las de mayor dimensión que tuvieron lugar en la retaguardia de la zona republicana. El número de asesinados ascendió a varios miles, entre 2.000 y 5.000, si bien la cifra exacta sigue siendo objeto de discrepancia y controversia. También son objeto de enconadas discusiones aspectos como quién dio la orden de ejecutar a los evacuados de las cárceles, por qué unas sacas terminaron en asesinatos masivos en tanto que en otras los prisioneros llegaban sanos y salvos a su destino y, en definitiva, las responsabilidades directas e indirectas de los fusilamientos.Entre el 7 de noviembre y el 4 de diciembre tuvieron lugar, pues, 33 sacas de presos de las prisiones de Madrid. De ellas, 23 concluyeron con el asesinato de sus integrantes. Las expediciones partieron de la Cárcel Modelo (7, 8 y 9 de noviembre; la cárcel fue evacuada el día 16 y los presos que aún quedaban en ella repartidos entre otras cárceles madrileñas), la de Porlier (7, 8, 9, 18, 24, 25 y 26 de noviembre, 1 y 3 de diciembre; de esta prisión, sólo una saca, la del 30 de noviembre, no terminó en tragedia), la de San Antón (7, 22, 28, 29 y 30 de noviembre) y la de Ventas (27, 29 y 30 de noviembre y 1 y 3 de diciembre). No hubo ninguna saca en las cárceles de mujeres, por lo que no existe ninguna presa asesinada en Paracuellos. La mayor parte de las víctimas provinieron de la Cárcel Modelo.En cuanto a la tipología de las víctimas, éstas pertenecían en su mayor parte a la clase media conservadora y católica, entre los que se contaban abogados, jueces, periodistas, escritores, catedráticos y médicos. Había también un elevado número de militares, falangistas y religiosos, entre las que hay documentados varios casos de padres e hijos y de hermanos muertos juntos. Entre las víctimas había también menores de 21 años. La mayoría habían sido detenidos en Madrid (o trasladados a las cárceles madrileñas desde otras localidades) desde el inicio de la guerra. En el caso de los presos civiles, en su inmensa mayoría sin haber participado en la sublevación militar y sin haber recibido acusación concreta ni juicio alguno. Entre las víctimas se encontraban Federico Salmón, ministro de Trabajo por la CEDA en 1935, Jesús Cánovas del Castillo, político agrarista, e incluso un futbolista, Monchín Triana, que había jugado en el Atlético de Madrid y el Real Madrid. En una de las sacas, la del día 27 de noviembre, procedente de la cárcel de San Antón, encontró la muerte el dramaturgo español Pedro Muñoz Seca. Muñoz Seca, que conoció días antes el fin que le esperaba y tuvo tiempo de escribir a su mujer, dejó dicho a otro preso: “Se me acusa de monárquico, por haber llevado a Roma para Don Alfonso XIII el manto de la Virgen del Pilar. Con este manto voy a morir yo también”. También pereció Mateo García de los Reyes, almirante retirado, primer comandante del arma submarina y Ministro de Marina durante la dictadura de Primo de Rivera. Otra víctima relevante fue Ricardo de la Cierva Codorníu, un joven abogado cuya relevancia estriba en que trabajaba para la embajada noruega, al frente de la cual se había colocado Félix Schlayer, que fue quien descubrió las fosas en Paracuellos precisamente siguiendo la pista de su abogado. La Cierva, muerto el 7 de noviembre en una de las sacas procedentes de la cárcel Modelo, era hijo del político conservador Juan de la Cierva Peñafiel, varias veces ministro de la monarquía, padre del historiador Ricardo de la Cierva, y hermano de Juan de la Cierva, el inventor del autogiro.Las víctimas fueron depositadas en seis fosas excavadas en Paracuellos entre el 7 de noviembre y el 4 de diciembre de 1936, en algunos casos por los propios vecinos del pueblo de Paracuellos, obligados a ello pistola en mano (existen también aquí discrepancias; mientras que Gibson sostiene que las fosas no estaban abiertas cuando llegaron las primeras sacas, basándose en el testimonio de Ricardo Aresté Yebes, testigo presencial, alcalde de Paracuellos en 1983 e hijo del alcalde de la localidad en 1936, Vidal afirma que estaban ya excavadas puesto que es "la práctica habitual en este tipo de casos", descartando las afirmaciones de Aresté como una mera excusa para asegurar que nadie en Paracuellos, incluido su padre, sabían nada de lo que estaba sucediendo[64] ). Una última fosa, la número 7, fue excavada en 1940, una vez acabada la guerra, para acoger los cadáveres de los fusilados en Soto de Aldovea (Torrejón de Ardoz) en las mismas fechas, así como las de otros asesinados en fechas diferentes en lugares como Boadilla del Monte. Todos ellos fueron trasladados al cementerio de Paracuellos en féretros individuales y con toda formalidad.
Salvador Puig
Salvador Puig Antich (Barcelona, 30 de mayo de 1948 - 2 de marzo de 1974) fue un anarquista español, activo durante la década de 1960 y comienzos de la de 1970, que murió ejecutado por el régimen franquista tras ser juzgado y condenado a muerte por un tribunal militar, acusado del asesinato en Barcelona del subinspector de la Brigada Político Social, Francisco Anguas Barragán, muerto en el tiroteo que se desencadenó durante la captura de Puig Antich.El joven Salvador empezó a estudiar en el colegio religioso La Salle Bonanova hasta que fue expulsado por indisciplina. A partir de los dieciséis años compaginó el trabajo en una oficina con los estudios nocturnos del Bachillerato en el Instituto Maragall, donde hizo amistad con Javier Garriga y los hermanos Solé Sugranyes (Oriol e Ignacio), todos ellos futuros compañeros del Movimiento Ibérico de Liberación (MIL).Los episodios del "Mayo francés" de 1968 y la muerte del estudiante Enrique Ruano en la Dirección General de Seguridad en 1969 fueron decisivos para que Puig Antich decidiera implicarse activamente en la lucha contra la dictadura franquista. Su primera militancia sería en las plataformas de Comisiones Obreras, formando parte de la Comisión de Estudiantes del Instituto Maragall. Ideológicamente, pronto evolucionó hacia posiciones anarquistas, que rechazaban cualquier tipo de dirigismo y jerarquía dentro de las organizaciones políticas y sindicales en la lucha de la clase obrera hacia su emancipación. Tras iniciar estudios universitarios de Ciencias Económicas, hace el servicio militar en Ibiza, donde es destinado a la enfermería del cuartel. Una vez licenciado, se incorpora al Movimiento Ibérico de Liberación (MIL), integrándose en su rama armada, en lucha contra el capitalismo. Los MIL no se consideraron un grupo en la línea del FRAP o ETA. Nunca atentaron contra fuerzas de seguridad ni pusieron bombas.Puig Antich y sus compañeros se movían con facilidad en el mundo de la lucha clandestina. Puig participa, haciendo de chófer, en las acciones del grupo, que consistían generalmente en atracos a bancos. Los botines se destinaban a financiar las publicaciones clandestinas del grupo. Crearon la revista "CIA" [Conspiración Internacional Anarquista] y la editorial "Mayo 37". También se ofrecieron para ayudar económicamente a huelguistas, pero a éstos les daba miedo recibir un dinero proveniente de los atracos. Viajaban a menudo al sur de Francia, donde se relacionaban con viejos militantes cenetistas.En agosto de 1973, el grupo se reunió en Francia para celebrar el congreso de autodisolución del MIL. El mes siguiente, tras el atraco a una oficina de La Caixa, empezaría una fuerte ofensiva policial contra los militantes del MIL.El 2 de marzo de 1973 un contable de la sucursal del Banco Hispanoamericano de Barcelona resultó herido de gravedad durante un atraco perpetrado por Salvador Puig Antich, Jean Marc Rouillant, José Luis Pons Llobet y Jordi Solé Sugranyes. A partir de entonces la policía creó un grupo especial para desarticular esta banda. La nueva situación creó dudas y contradicciones en el seno del MIL. En agosto de 1973 la mayoría de sus miembros, descontentos con la trayectoria del grupo, decidieron su disolución. Sin embargo, Puig Antich, los hermanos Solé Sugranyes y José Luis Pons decidieron continuar.
El 15 de septiembre de 1973, en lo que fue el último atraco del MIL, en Bellver de Cerdanya la Guardia Civil detuvo a Oriol Solé y a José Luis Pons, mientras que Jordi Solé consiguió escapar a Francia. Unos días después la policía detuvo a la novia de Pons y a Santi Soler que, al ser interrogado, acabó confesando que tenía una cita el 25 de septiembre con Xavier Garriga en el bar El Funicular. Se preparó un operativo para ese día esperando detener a Garriga. Aunque no se esperaba la presencia de Puig Antich, finalmente los dos anarquistas son abordados. Garriga iba desarmado y no opuso resistencia. Puig se resistía al arresto, por lo que entre los inspectores Bocigas y Santorum y el subinspector Anguas trataron de reducirle con una zancadilla y mediante golpes en la cabeza con la culata de las pistolas. En ese momento le ocuparon una pistola Kommer, calibre 6,35 milímetros, cargada y sin montar. Sin embargo el forcejeo continuó y cinco policías introdujeron a Puig y a Garriga en un portal situado en el número 70 de la calle Girona. En ese momento se escuchó un disparo, que aprovechó Garriga para escapar, aunque fue perseguido por los policías Rodríguez y Algar y atrapado gracias a la colaboración ciudadana. Mientras tanto se produjo un tiroteo en el portal donde habían quedado Puig Antich, Bocigas, Anguas y Fernández Santorum, resultando malherido Puig Antich y muerto el subinspector Francisco Anguas Barragán, de 23 años.Puig Antich fue encarcelado, acusado de ser el autor de los disparos que causaron la muerte a Anguas Barragán y, posteriormente, juzgado en consejo de guerra y condenado a muerte "por la muerte de un funcionario público por razones políticas". Unos pocos partidos de extrema izquierda, colectivos de derechos humanos y mandatarios extranjeros, como el Vaticano o el canciller alemán Willy Brandt pidieron su indulto. En la opinión de los abogados, hermanas y novia de Puig Antich, hay amplia coincidencia en que para pedir el perdón para Puig Antich no se movilizaron los partidos y sindicatos tradicionales de oposición, ni hubo una presión popular en la calle. Salvador Puig Antich, de 25 años, pasó su última noche en la celda 443 de la cárcel Modelo de Barcelona, y fue ejecutado mediante garrote vil por el verdugo titular de la Audiencia de Madrid, Antonio López Sierra, en la sala de paquetería de la prisión el 2 de marzo de 1974 a las 9:20 horas de la mañana, certificando su muerte un capitán médico a las 9:40 horas. En muchos países de Europa se organizaron manifestaciones como protesta por la ejecución.Puig Antich está enterrado en el Cementerio de Montjuïc (agrupación 14, nicho 2737).
El 15 de septiembre de 1973, en lo que fue el último atraco del MIL, en Bellver de Cerdanya la Guardia Civil detuvo a Oriol Solé y a José Luis Pons, mientras que Jordi Solé consiguió escapar a Francia. Unos días después la policía detuvo a la novia de Pons y a Santi Soler que, al ser interrogado, acabó confesando que tenía una cita el 25 de septiembre con Xavier Garriga en el bar El Funicular. Se preparó un operativo para ese día esperando detener a Garriga. Aunque no se esperaba la presencia de Puig Antich, finalmente los dos anarquistas son abordados. Garriga iba desarmado y no opuso resistencia. Puig se resistía al arresto, por lo que entre los inspectores Bocigas y Santorum y el subinspector Anguas trataron de reducirle con una zancadilla y mediante golpes en la cabeza con la culata de las pistolas. En ese momento le ocuparon una pistola Kommer, calibre 6,35 milímetros, cargada y sin montar. Sin embargo el forcejeo continuó y cinco policías introdujeron a Puig y a Garriga en un portal situado en el número 70 de la calle Girona. En ese momento se escuchó un disparo, que aprovechó Garriga para escapar, aunque fue perseguido por los policías Rodríguez y Algar y atrapado gracias a la colaboración ciudadana. Mientras tanto se produjo un tiroteo en el portal donde habían quedado Puig Antich, Bocigas, Anguas y Fernández Santorum, resultando malherido Puig Antich y muerto el subinspector Francisco Anguas Barragán, de 23 años.Puig Antich fue encarcelado, acusado de ser el autor de los disparos que causaron la muerte a Anguas Barragán y, posteriormente, juzgado en consejo de guerra y condenado a muerte "por la muerte de un funcionario público por razones políticas". Unos pocos partidos de extrema izquierda, colectivos de derechos humanos y mandatarios extranjeros, como el Vaticano o el canciller alemán Willy Brandt pidieron su indulto. En la opinión de los abogados, hermanas y novia de Puig Antich, hay amplia coincidencia en que para pedir el perdón para Puig Antich no se movilizaron los partidos y sindicatos tradicionales de oposición, ni hubo una presión popular en la calle. Salvador Puig Antich, de 25 años, pasó su última noche en la celda 443 de la cárcel Modelo de Barcelona, y fue ejecutado mediante garrote vil por el verdugo titular de la Audiencia de Madrid, Antonio López Sierra, en la sala de paquetería de la prisión el 2 de marzo de 1974 a las 9:20 horas de la mañana, certificando su muerte un capitán médico a las 9:40 horas. En muchos países de Europa se organizaron manifestaciones como protesta por la ejecución.Puig Antich está enterrado en el Cementerio de Montjuïc (agrupación 14, nicho 2737).
Alfonso Armada y Comyn
Alfonso Armada y Comyn (Murcia, 12 de febrero de 1920) es un militar español, que alcanzó notoriedad por su participación en el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981.A los 16 años se alistó en el ejército. Fue destinado en la Guerra Civil a los frentes de Madrid, Andalucía, Guadalajara, Teruel y Valencia. También combatió con la División Azul en el frente de Leningrado.En 1945, como comandante, fue instructor en varias escuelas militares. Dio clases militares al rey Juan Carlos y llegó a ser miembro del Estado Mayor Central. Otra de sus labores fue como secretario general de la casa del rey, puesto que ocupó durante 17 años. Sin embargo, sus enfrentamientos con el presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, y el hecho de que enviase cartas con el sello de la Casa Real pidiendo el voto para Alianza Popular en las elecciones de 1977 hicieron que fuese relevado.De la secretaría del monarca pasó a ser profesor principal de la Escuela Superior del Ejército y, poco antes del golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, ocupó los cargos de gobernador militar de Lérida y, luego, segundo jefe del Estado Mayor del Ejército.Esta trayectoria se vio truncada el 23-F, al ser uno de los principales participantes del intento de golpe de Estado. Según los planes de los golpistas, sobre éste habría recaído la presidencia del gobierno que dirigiría el país si el intento de golpe no hubiese fracasado. Aunque no con total seguridad, se cree que él era el "elefante blanco" que esperaban los golpistas en el Congreso. Se descubrió que estaba implicado cuando se ofreció al Jefe del Estado Mayor del Ejército, el general Gabeiras, para ir en persona al Congreso a proponer a Tejero una salida: su ofrecimiento para presidir un gobierno cívico-militar con presencia de líderes políticos. Tejero se negó rotundamente a que entrasen políticos de ideologia socialista en el gobierno y ahí empezó el fin del golpe.El 22 de abril de 1983, el Tribunal Supremo le impuso una condena de 30 años de cárcel y pérdida de empleo, cumpliendo su pena en la prisión de Alcalá-Meco. El 24 de diciembre de 1988, el Gobierno le indultó alegando razones de salud y que el reo acataba la Constitución Española. Desde su salida de prisión vive en su pazo de Ortigueira, en Santa Cruz de Ribadulla (Vedra, La Coruña, Galicia).
martes, 2 de junio de 2009
Antigua Prisión de Zamora
La jerarquía católica que salió del 1 de abril de 1939 fue también "una, grande y libre" hasta el final del franquismo. La comunión entre Iglesia y Estado se forjó a balazos en las primeras décadas de dictadura. Y cuando algunos sacerdotes trataron de plantar cara al régimen, sobre todo en las décadas de 1960 y 1970, fueron multados y encarcelados en la prisión de Zamora. La lucha de esos curas obreros también ha sido olvidada por la Iglesia.No hay espacio en la memoria de los obispos para hombres como Laureano Molina, de la generación de seminaristas del curso 1951-1952. "Somos los hijos del Concilio Vaticano II. Los que decidimos cambiar la sotana por el mono de trabajo", recuerda. Molina se secularizó "asfixiado" por una Iglesia que no dejó hueco a los que entendieron el Evangelio como herramienta para ayudar a los pobres. Tras salir de la Iglesia, ejerció de camionero, se casó y tuvo tres hijos.Molina chocó contra un muro en la década de 1970. El obispo de Zaragoza, Pedro Cantero Cuadrado, procurador en las Cortes, miembro del Consejo del Reino y del Consejo de Regencia, le llegó a espetar: "No te metas en política". Cantero fue uno de los inquisidores que trató de sofocar el obrerismo cristiano. Decenas de curas fueron multados por desviarse de la doctrina del régimen. Quien no aceptó la multa, no tuvo otra salida que la secularización o el castigo en la cárcel de Zamora.Entre 1973 y 1976, fueron encarcelados allí 120 sacerdotes, según un estudio del historiador Francisco Martínez Hoyos. Las multas a 108 curas díscolos sumaron 11 millones de pesetas (66.000 euros). El recinto cerró en 1976 con sólo tres presos, uno de ellos, encarcelado por "delitos políticos".
La cárcel de Zamora llegó a encerrar a 120 párrocos díscolos entre 1973 y 1976.La cárcel de Zamora fue un logro de los obispos encabezados por el cardenal Enrique Tarancón. Una cárcel sólo para religiosos era necesaria en una dictadura que terminó sus días persiguiendo a curas díscolos. "Ni siquiera países oficialmente ateos, como los del bloque comunista, anticlericales por definición, llegaron a tanto", reflexiona Martínez."Ahora nada tiene que ver con entonces. Salvo los misioneros, la Iglesia siempre va con los ricos. Nosotros fuimos un clero muy crítico", recuerda Molina, que al final no tuvo más remedio que colgar la sotana. "La fe no se pierde nunca, pero estaba asfixiado; Cantero era más amigo de Franco que del Evangelio", explica.El ejemplo de la mano del obispo Cantero tuvo la máxima repercusión con el denominado caso Fabara. El padre Wilberto Delso, compañero de seminario de Molina, desafió a la jerarquía en 1974 impulsando charlas polémicas para jóvenes en su parroquia zaragozana de Fabara. Las censuras de los vecinos, escandalizados por las charlas sobre la píldora o el divorcio, llegaron al obispo, que no dudó en cesar al párroco. La solidaridad con el padre Delso supuso la renuncia de 34 sacerdotes más. Monseñor Cantero no dio su brazo a torcer y el cisma provocó una crisis de secularizaciones.
La cárcel de Zamora llegó a encerrar a 120 párrocos díscolos entre 1973 y 1976.La cárcel de Zamora fue un logro de los obispos encabezados por el cardenal Enrique Tarancón. Una cárcel sólo para religiosos era necesaria en una dictadura que terminó sus días persiguiendo a curas díscolos. "Ni siquiera países oficialmente ateos, como los del bloque comunista, anticlericales por definición, llegaron a tanto", reflexiona Martínez."Ahora nada tiene que ver con entonces. Salvo los misioneros, la Iglesia siempre va con los ricos. Nosotros fuimos un clero muy crítico", recuerda Molina, que al final no tuvo más remedio que colgar la sotana. "La fe no se pierde nunca, pero estaba asfixiado; Cantero era más amigo de Franco que del Evangelio", explica.El ejemplo de la mano del obispo Cantero tuvo la máxima repercusión con el denominado caso Fabara. El padre Wilberto Delso, compañero de seminario de Molina, desafió a la jerarquía en 1974 impulsando charlas polémicas para jóvenes en su parroquia zaragozana de Fabara. Las censuras de los vecinos, escandalizados por las charlas sobre la píldora o el divorcio, llegaron al obispo, que no dudó en cesar al párroco. La solidaridad con el padre Delso supuso la renuncia de 34 sacerdotes más. Monseñor Cantero no dio su brazo a torcer y el cisma provocó una crisis de secularizaciones.
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